{"id":767,"date":"2025-02-13T13:49:05","date_gmt":"2025-02-13T12:49:05","guid":{"rendered":"https:\/\/luis-paraiso.art\/?p=767"},"modified":"2025-03-12T19:47:11","modified_gmt":"2025-03-12T18:47:11","slug":"vida-de-los-paredes-jimenez-zea-ceas-salguero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luis-paraiso.art\/?p=767","title":{"rendered":"Paredes Jimenez Zea Salguero: (En Construccion)"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"800\" src=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/WhatsApp-Image-2025-02-28-a-12.39.11_54e8f1d3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-808\" style=\"width:702px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/WhatsApp-Image-2025-02-28-a-12.39.11_54e8f1d3.jpg 800w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/WhatsApp-Image-2025-02-28-a-12.39.11_54e8f1d3-300x300.jpg 300w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/WhatsApp-Image-2025-02-28-a-12.39.11_54e8f1d3-150x150.jpg 150w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/WhatsApp-Image-2025-02-28-a-12.39.11_54e8f1d3-768x768.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un pasado simple<\/h2>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los apellidos nacieron en China hace unos 5000 a\u00f1os, floreciendo en Europa durante la Edad Media, en este periodo, comenzaron a simbolizar la propiedad privada y la identidad de los individuos. En Guatemala, ejemplos como Lo de Bran y Lo de Coy en Mixco evidencian esta tradici\u00f3n, a lo largo del mundo, los apellidos han sido un hilo conductor en diversas culturas,<\/strong> <strong>curiosamente, sociedades distantes han creado sistemas similares para formar apellidos,<\/strong> <strong>esto sugiere un fen\u00f3meno cultural que trasciende fronteras y \u00e9pocas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En Armenia, los apellidos suelen incluir el nombre del padre con el sufijo \u00ab\u00a0IAN\u00a0\u00bb, que significa \u00ab\u00a0hijo de\u00a0\u00bb Agopian, Karlakian, Tachdjian\u2026. En los pa\u00edses n\u00f3rdicos, el sufijo \u00ab\u00a0sen\u00a0\u00bb se utiliza, de la misma manera como en Andersen o Petersens, en Alemania presenta el prefijo \u00ab\u00a0Van\u00a0\u00bb, como en Van Beethoven, mostrando patrones comunes, algunos apellidos derivan de profesiones, Carpintero, Herrero, o de la geograf\u00eda, Madrid, Espa\u00f1a Bilbao, mientras que otros reflejan la conexi\u00f3n con la naturaleza, Montes, Cuevas, Valle.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los apellidos revelan historias ocultas de sus portadores, sus ra\u00edces y emociones, nombres como Exposito, Iglesias, Tirado, De Maria brindaron identidad a hu\u00e9rfanos, un abrazo legal en la soledad. En la antigua Roma, los apellidos reflejaban rasgos f\u00edsicos, como el curioso Manius Curius Dentatus, Marco Tulio Cicer\u00f3n, con su lunar distintivo en forma de garbanzo nos recuerda que los apellidos cuentan relatos visuales. En Espa\u00f1a los apellidos se declinan del nombre del padre \u00c1lvaro, Alvarez, Domingo, Dominguez y existen de origen romano consecuencia del imperio, Aurelius, Aureliano, Orellana. Rajoy, Galiano\u2026.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hoy, apellidos como Cabeza y Calvo siguen la tradici\u00f3n de describir la esencia de sus portadores, en el Pa\u00eds Vasco, los apellidos evocan paisajes, como Celaya, que significa llanura sembrada, Cucullo, un gran corral, y Guevara, un llano plano, muestran la conexi\u00f3n con la naturaleza. En el Magreb, los apellidos se tejen con la herencia familiar, como Mohammed Ben Ahmed, hijo de Ahmed, profesiones y lugares tambi\u00e9n dan vida a apellidos, como El Fassi, el alfarero, y El Mekki, de La Meca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El apellido Paredes:<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>El apellido Paredes tiene una etimolog\u00eda cautivadora, con ra\u00edces que podr\u00edan provenir del hebreo, interpret\u00e1ndose como Huerto o Vergel, su forma original, \u201cPar&rsquo;des\u201d, evoca la conexi\u00f3n con la naturaleza y la fertilidad, pintando paisajes de verdes exuberantes<\/strong>, <strong>este t\u00e9rmino posee un trasfondo hist\u00f3rico profundo, vinculado al pueblo jud\u00edo tras la ca\u00edda del primer Templo en Jerusal\u00e9n, en Enciclopedia Judaica lo describe como un jard\u00edn real, un refugio de belleza y esplendor, en la Biblia, Paredes se menciona en el Cantar de los Cantares, resaltando la importancia de los jardines.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Eclesiast\u00e9s y Nehem\u00edas tambi\u00e9n aluden a parques, subrayando la conexi\u00f3n con la abundancia natural la traducci\u00f3n griega presenta Paredes como el para\u00edso donde Ad\u00e1n y Eva habitaron, un s\u00edmbolo de plenitud, en el relato del Ed\u00e9n, se narra que \u00ab\u00a0Jehov\u00e1 Dios plant\u00f3 un huerto en Ed\u00e9n\u00a0\u00bb, reflejando la riqueza del entorno. El jard\u00edn albergaba \u00e1rboles hermosos y frutos que alimentaban a todos sus habitantes, un verdadero ed\u00e9n de vida.<\/strong><br><strong>Este lugar, que a\u00fan existe, se conoce como Mesopotamia, un legado de belleza y fertilidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Paredes de Nava Fue el inicio:<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>PAR\u2019DES, el Jard\u00edn del Conocimiento, un s\u00edmbolo de sabidur\u00eda eterna, reflexionemos sobre el poder del saber en nuestra humanidad, Este apellido se ancla en la historia de una batalla crucial en 1212. Las Navas de Tolosa, un hito que transform\u00f3 el destino espa\u00f1ol.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Paredes se entrelaza con apellidos como Salguero, Ceas y Zea, la dispersi\u00f3n de estos nombres narra historias de migraci\u00f3n y fusi\u00f3n cultural, en Guatemala, su legado se remonta a la \u00e9poca de la colonizaci\u00f3n, este patrimonio familiar enriquece nuestra identidad latinoamericana.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Valorar nuestras ra\u00edces es celebrar la continuidad de nuestras comunidades, nuestros apellidos son m\u00e1s que simples etiquetas; son portadores de relatos, tradiciones y legados que nos conectan con nuestro pasado, al explorar la etimolog\u00eda de apellidos como Paredes, Salguero, Ceas y Zea, descubrimos una rica trama de influencias culturales y sociales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cada apellido cuenta una historia \u00fanica, reflejando las vivencias de quienes nos precedieron, la narrativa familiar es un viaje que se enriquece con cada generaci\u00f3n, marcado por desaf\u00edos y transformaciones, desde ser reconocidos como espa\u00f1oles hasta ser clasificados como mulatos y ladinos, nuestra identidad ha evolucionado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Inicialmente, nos reconocen como espa\u00f1oles, pero en el siglo XVIII, nos clasifican como mulatos., en la siguiente generaci\u00f3n, nuestra identidad se transforma nuevamente y somos llamados ladinos, hay un vac\u00edo de dos siglos que debemos explorar y desvelar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nombres como Jos\u00e9, Mart\u00edn Ramon, resuenan en nuestra historia familiar, pero este viaje revela la evoluci\u00f3n de nuestra familia el contexto social que nos rodea aparecen nombres como Arcely, Perla, Wendy, Siomara que contrastan con los de nuestros abuelos, y bis abuelos. Los Paredes, Zea, Ceas y Salguero refleja la fortaleza y la esencia de nuestra identidad, desafiando las divisiones sociales y raciales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Antes de la fundaci\u00f3n de la Rep\u00fablica en 1847, ya \u00e9ramos parte de esta tierra, con ra\u00edces que se hunden en \u00e9pocas previas a la independencia, este v\u00ednculo con nuestra historia nos impulsa a reafirmar nuestro compromiso con la preservaci\u00f3n de nuestra cultura y tradiciones, aunque en actas nos definen como \u201cnaturales\u201d me parece haber llegado a una \u00e9poca en que eramos \u201cTributarios\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En cuanto a la identidad ind\u00edgena de nuestra familia de Jutiapa pocos se sentir\u00e1n inclinados a identificarse como tales bajo el apellido Paredes de un terrateniente hisp\u00e1nico.<\/strong> <strong>Es un hecho que los nombres y apellidos de origen maya tienen una continuidad que coexiste con otras culturas en Guatemala.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La historia de nuestra familia es un canto a la diversidad y a la resistencia cultural, en cada rinc\u00f3n de nuestra memoria, llevamos el legado de aquellos que nos precedieron.<\/strong> <strong>La condici\u00f3n de mulato se refleja en familias antes catalogadas como indios o mestizos en registros civiles, quiz\u00e1s sea el encanto de una pluma que transforma identidades.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ser ladino podr\u00eda ser un fen\u00f3meno social que une a quienes comparten herencias culturales,<\/strong> <strong>la noci\u00f3n de naci\u00f3n se teje con los hilos de nuestras historias compartidas, pronto, el ADN revelar\u00e1 verdades sobre nuestras ra\u00edces \u00e9tnicas lo que no cambiara la riqueza de vida vivida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sin embargo, somos un colectivo unido por un lazo que va m\u00e1s all\u00e1 de etiquetas, recordemos que en tiempos de pirater\u00eda, mulatos y mestizos fueron soldados en la defensa de territorios hisp\u00e1nicos, Espa\u00f1a aprovech\u00f3 la fuerza de los pardos y mestizos para resistir invasiones.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Al explorar nuestros apellidos, descubr\u00ed Paredes, Zea, Salguero, Sea, Ceas provienen de la misma regi\u00f3n de pueblos distantes de unos 50 kil\u00f3metros de Palencia de linajes m\u00e1s vinculados a migrantes trabajadores que huyeron, de la expropiaci\u00f3n de tierras, guerras la peste, pobreza que ricos conquistadores, aunque hubo uno el Capit\u00e1n Alonso Garc\u00eda de Paredes y Mariano de Paredes, ajeno a nuestra familia. Alonso fue el trazo la ruta de la conquista del Peten.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es cierto que los emigrantes espa\u00f1oles vivieron explotaci\u00f3n similar a la de ind\u00edgenas y africanos en las minas, eran vistos solo como mano de obra, sin reconocimiento de su humanidad, a partir de 1860, la situaci\u00f3n de los migrantes comenz\u00f3 a mejorar, muchos buscaban una nueva vida, huyendo de adversidades en su tierra natal esta b\u00fasqueda de oportunidades.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En mi familia, la identidad ladina se entrelaza con la conversi\u00f3n religiosa, tras a\u00f1os de an\u00e1lisis, no hall\u00e9 evidencia de herencia jud\u00eda en nuestras ra\u00edces, nuestras tradiciones, nombres y creencias reflejan una continuidad cat\u00f3lica sin influencias externas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nuestra familia comienza con la llegada de extranjeros a estas tierras sus antepasados pudieron haber compartido el viaje con aquellos que ya habitaban la regi\u00f3n aunque el primer eco de esta traves\u00eda se pierde en dos siglos de silencio. Al llegar al siglo XVII, contemplamos tanto el pasado ausente como el presente  que nos invita a indagar en nuestras ra\u00edces y en las vivencias que han forjado nuestra identidad, Reflexionamos sobre este vaci\u00f3 de 200 a\u00f1os que sigue vivo en nuestra historia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Como llegamos a este punto:<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>A veces, es m\u00e1s f\u00e1cil dejar que el tiempo fluya, ignorando los vientos de recuerdos que traen consigo tormentas, tormentas arrastran a nuestros seres queridos nuestros sue\u00f1os las metas anhelamos alcanzar, huracanes que nos sacuden las ra\u00edces, despoj\u00e1ndonos de la tierra que nos vio nacer en busca de un nuevo destino, en el desconsuelo, hemos buscado refugio en las sombras del alcohol y las drogas, a pesar del odio y la confusi\u00f3n, hemos encontrado amor en las miradas cruzadas en la calle, ustedes son la esencia de mi ser, los cabellos lacios, los cabellos rizados, los ojos de Jos\u00e9 Maria Sarvelio el llanto de Onofre al dejar la vida, los recuerdos de Teresa, el viaje de Blanca Lidia, las manos del clarinetista, los dolores de las Mar\u00edas, las lagrimas ocultas cuando dej\u00e9 a mis hermanas, ustedes son el reflejo de mis ra\u00edces el c\u00e1ncer de mi mam\u00e0, los amantes de la Julia, los hijos de Dora, de Josefina, de Blanca Lidia, el drama de nuestras soledades en tierras extranjeras, ustedes son las manos del alba\u00f1il, los pies con caites, los primos y hermanos que no conocimos, ustedes son los t\u00edtulos, y diplomas que hemos alcanzado, nosotros somos el eco de mis recuerdos, de los suyos, de los tuyos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En este viaje de la vida sufrimos violencias, desprecios humillaciones, robos, secuestros, desaparecidos, despojos, lo que hicieron a uno de los nuestros nos lo hicieron a todos por eso debemos saber que somos uno, y que sufrimos juntos, celebramos juntos, y que cuando alguien d nosotros se muere algo de nosotros se muere tambi\u00e9n. Cuando alguien triunfa todos triunfamos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hablaremos de nosotros y vamos a sorprendernos que mas all\u00e1 de tristeza y alegr\u00eda somos formidables.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En mi adolescencia, mi abuela Francisca me llev\u00f3 a su trabajo en la lavander\u00eda, mientras frotaba la ropa, me narr\u00f3 la historia de nuestra familia con ternura de vieja, me habl\u00f3 de ,Calixta, Herlinda, Florencio, Francisco, Timotea, de Chinchilla, Velasquez, Lopez, Monteroso, de lugares Chinautla, Amatitlan, Villalobos, Barcenas. Me anim\u00f3 a buscar a nuestros parientes y presentarme con orgullo me relat\u00f3 sufrimientos, humillaciones que a veces ven\u00edan de nuestros propios seres queridos, quiz\u00e1s superaci\u00f3n econ\u00f3mica trajo celos y divisiones entre familiares<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Llevamos en nuestro cabello, ojos, piel, boca nuestro pasado:<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Hace a\u00f1os, una conversaci\u00f3n fugaz con mi primo Julio Mart\u00edn, hijo de Teresa, hermana de mi padre, revel\u00f3 un legado familiar oculto, este conocimiento, guardado en el seno de la familia, despert\u00f3 en m\u00ed una profunda curiosidad, durante dos d\u00e9cadas, he meditado sobre este tema que me atrapa y en un viaje a Guatemala, visit\u00e9 a Julio en su trabajo en un banco aunque trat\u00e9 el tema de manera ligera, sent\u00ed la necesidad de entender la magnitud de nuestro legado.<\/strong> E<strong>n una charla, Julio Mart\u00edn evoc\u00f3 la herencia de su madre, Teresa de Jes\u00fas, y la rica historia familiar que la acompa\u00f1a, la narrativa se convierte en un lazo que lo une a sus ra\u00edces y tradiciones.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Me llamo Julio Martin Soy abogado:<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Soy abogado, y mi madre, Teresa, ella  me habl\u00f3 mucho de mi abuela Mar\u00eda Dolores, a quien nunca conoc\u00ed. Su figura se ha convertido en un espectro que atormenta mis noches, mientras mi madre relataba las penurias de su vida. Mar\u00eda Dolores, hija de Rodrigo Salguero y Onofre Zea, tuvo ocho hermanos: Jos\u00e9 Lino, Margarita, Adri\u00e1n, Filiberta, Timoteo, Margarito, Alberto y Piedad Ramon. Al nacer los gemelos, mi madre cuenta que Onofre falleci\u00f3 en el parto. Recuerdo c\u00f3mo ella hac\u00eda pausas, suspiraba y, con la voz entrecortada, dec\u00eda \u201c\u00a1Haaa los cuachitos!\u201d. Esa misma noche, los gemelos tambi\u00e9n murieron, y dec\u00eda que lo sucedido fue como una maldici\u00f3n que los persigui\u00f3 muchos a\u00f1os.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Rodrigo Salguero naci\u00f3 en 1853 y, durante su vida, que dur\u00f3 72 a\u00f1os, ejerci\u00f3 varias profesiones, como la de soldado de infanter\u00eda o guisache, y muri\u00f3 como agricultor. Parece que ejerci\u00f3 con especial talento la de guisache, pero fue la que da inicio a su desgracia despu\u00e9s de la muerte de Onofre; esto sucedi\u00f3 en 1904, ella ten\u00eda 45 a\u00f1os. Sus padres fueron Gregorio Arevalo y Dolores Zea.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>D\u00edas despu\u00e9s y sin ninguna raz\u00f3n, Rodrigo vendi\u00f3 la casita que pudiera ser el abrigo, el hogar, el refugio de la familia, y abandon\u00f3 a sus hijos en las manos de unos conocidos del pueblo. Desapareci\u00f3 con la misma promesa que hiciera Fantina, la madre de Cosette, cuando la abandona a los Thenardier: \u201c\u00a1Ah\u00ed vengo a buscarlos!\u201d. Dolorosa novela de V\u00edctor Hugo: \u201cLos miserables\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los seis hermanos vivieron sumidos en un tormento constante, atrapados en los ecos de una infancia marcada por la miseria. Sus noches transcurr\u00edan en el suelo, donde el sue\u00f1o se convert\u00eda en un refugio ef\u00edmero, y sus est\u00f3magos se llenaban con las sobras que otros desechaban. En el pueblo, la indiferencia de la gente se hac\u00eda palpable, como si hubieran aceptado la cruel realidad de los pulgarcitos, los pobres despojados del amor de madre y de la casita que les serv\u00eda de refugio.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Onofre que se va al para\u00edso donde van las mam\u00e1s con cuachitos, la figura paterna, que se march\u00f3 en busca de un futuro mejor, dejando a sus peque\u00f1os en la soledad y el desamparo. Las preguntas sobre este abandono resonaban en la mente de mi madre; ella se atormentaba tratando de adivinar las razones que llevaron a Rodrigo a vender la casa, olvidando tenia  seis hijos a su cuidado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los relatos de mam\u00e0, siempre entrecortados por silencios que parec\u00edan eternos, reflejaban la angustia de una madre que anhelaba respuestas. Cada pausa parec\u00eda ahogar un grito, y en cada pausa esperaba ver llegar Mar\u00eda Dolores atravesar la puerta con sus pasos de vieja cansada de la vida e ir a sentarse en el viejo sill\u00f3n un  triste mueble de nuestro cuarto de alquiler, y asi continuar ella misma el relato del tr\u00e1gico destino de la familia Zea Salguero. La maldici\u00f3n del abandono que se cerni\u00f3 sobre ellos, era una sombra que los segu\u00eda, por todo el pueblo de Jutiapa. Este pueblo que se agremiaba como en tribunal de la Santa Inquisici\u00f3n y que se acordaba el derecho de juzgar la conducta de un guisache.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuidar a seis peque\u00f1os, seis bocas que alimentar, seis pares de zapatos que comprar, seis, seis. La repetici\u00f3n del n\u00famero seis resonaba en el aire, un recordatorio constante de la carga que representaban y de la tristeza que envolv\u00eda sus vidas, marcadas por la ausencia de una madre y el desamparo de un padre<\/strong>, <strong>este ultimo olvidaba por verguenza recuperar el dinero regado en manos de algunos deudores que le debian el pago de tramites legales de tribunales, sin importarles los  seis platos de desayuno, seis platos de almuerzo seis platos de cena.  <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Veo todav\u00eda a mi madre llorar cuando me contaba las historias de los Zea Salguero; yo no puedo impedirme de llorar tambi\u00e9n cuando pienso en este destino. Siento la emoci\u00f3n de esta herencia que ahora comparto con ustedes romperme el alma.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Son rosarios de palabras que se siguen al azar como soldados marchando una detr\u00e1s de la otra, llevando en s\u00ed la vida de Onofre, como la mi abuela Maria Dolores, la de Teresa, la de Ramon, Julia Elena, Josefina la mia y la de ustedes<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Yo, Julio Martin, abogado, requiero que comparezca la mala hora por el delito de injusticia sobre nuestra familia Paredes Zea Salguero. Quisiera que en este proceso geneal\u00f3gico las l\u00e1grimas de nuestros padres y madres sean reconocidas como inocentes y que pasen por las puertas de esta casa hecha de palabras donde entremos todos dignos y orgullosos para decir que nos hemos amado, pues m\u00e1s all\u00e1 de los secuestros, nuestras locuras desnudas, nuestros vicios, nuestras tristezas, nuestros llantos, nuestras despedidas, nuestras distancias, nuestras risas, nuestros cantos, nuestras alegr\u00edas, nos  amamos profundamente. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La madre y la mam\u00e0: Lourdes Paredes Zea<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Para saber qui\u00e9nes somos llevamos un nombre; para saber de donde venimos llevamos dos apellidos. Por el apellido, podemos adivinar el pensamiento de nuestros padres, el coraje, la dignidad. En mi caso, yo me llamo Lourdes; este es el nombre de una comunidad francesa en los Pirineos, cerca de la frontera espa\u00f1ola. Es el lugar donde, por milagro, apareci\u00f3 la virgen a unos ni\u00f1os pastores, entre ellos Bernadette. Digo esto para comenzar a contarles lo que recuerdo de mi infancia y situar los sentimientos que tenemos nosotros los hijos y los sentimientos que desarrollamos con nuestros padres seg\u00fan como nos han tratado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Llevo los apellidos de mi madre son los mismos de mamita Teresa <\/strong><strong>y Julia Elena mi madre y ellas eran hermanas<\/strong><strong>, <\/strong><strong>Teresa tuvo el coraje y la dignidad de abrazar el rol del padre que nutre y trabaja y el de mam\u00e0 que da cari\u00f1o. <\/strong><strong>Me doy cuenta de que yo s\u00e9 muchas cosas de mi familia porque mamita Teresa nos las cont\u00f3. <\/strong><strong>Maria Dolores se llamaba m<\/strong><strong>i abuelita <\/strong><strong>ella <\/strong><strong>sufri\u00f3 tanto, ya sea econ\u00f3micamente o <\/strong><strong>por causa de<\/strong><strong>l amor. Eran esos tiempos que, sin el apoyo de un marido responsable, las mujeres ten\u00edan que trabajar como sirvientas, viviendo en cuartuchos indignos <\/strong><strong>que eran el abrigo precario <\/strong><strong>para los m\u00e1s pobres; eso era mi abuelita Mar\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esa fue nuestra herencia del lado de los Paredes, trabajo miseria, machismo en el mal sentido de la palabra. Ellas eran tres mujeres Teresa, Julia, mi madre josefina y un var\u00f3n Jos\u00e9 Ramon. Pero mi mam\u00e0 fue Teresa,  ella me cuido siempre, me protegi\u00f3 de la mala gente, siempre me tuvo cari\u00f1o con su car\u00e1cter severo, estaba siempre mamita Teresa que luchaba trabajando como sirvienta, haciendo flores, vendiendo cosas, lavando ropa y con tantos trabajos de los que hacen las pobres gentes, con eso me dio abrigo, me cuido siempre.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mam\u00e0 Tere siempre me protegi\u00f3 de la actitud de mi madre, ella,  Josefina llegaba a la casa donde yo me sent\u00eda protegida, me sacaba, me llevaba con ella, me pon\u00eda en peligros, me olvidaba en cualquier lugar me recuerdo que cuando ca\u00eda la tarde y que el tiempo h\u00famedo y frio me hacia sufrir, ella nunca velo por ponerme un suetercito para abrigarme. Yo tenia cinco a\u00f1os y recuerdo todo, tengo buena memoria.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mi madre seg\u00fan de lo que recuerdo actuaba como una  enferma mental, no se que quizas esquizofrenia, bipolar, en verdad no s\u00e9 pero si s\u00e9 del sufrimiento que me infligi\u00f3 poniendo mi vida de ni\u00f1ita en peligro, varias veces me dio regalada a extra\u00f1os y mamita estaba ah\u00ed estaba para rescatarme.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Me recuerdo lo que paso con la t\u00eda llamada Rosanita hermana de mi abuela Maria Dolores que llego un d\u00eda en ausencia de mam\u00e0 Tere y me secuestro, me llevo a su casa, La Rosanita era una persona prepotente, agresiva que tenia costumbre de humillar a su propia familia al extremo que mi mamita no pudo rescatarme, como ella no tenia ning\u00fan papel que la autorizaba o respaldara delante de un tribunal como persona legal para resguardarme.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>As\u00ed duro este secuestro muchos a\u00f1os.  La Rosanita me hacia trabajar a su servicio y el de su familia, sin ninguna paga yo era peque\u00f1ita y viviendo en casa de esa mujer, vi\u00e9ndola todos los d\u00edas comprend\u00ed que Teresa no me abandon\u00f3 ,  ella tuvo que ceder para que esta mujer no me hiciera mas da\u00f1o, pero yo siempre supe que mamita Teresa estar\u00eda ahi el momento venido para recogerme en sus brazos y as\u00ed fue, al cumplir dieciocho a\u00f1os me me sent\u00eda mas fuerte para oponerme a todos esos a\u00f1os de sufrimiento y fugu\u00e9 de ese lugar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Yo hice mi vida, <strong>tambi\u00e9n acept\u00e9 que para romper estas cadenas de tristeza, de pobreza, de rencor a la vida hab\u00eda que luchar y con esfuerzo estudi\u00e9, me recibi de bachiller, estudi\u00e9 enfermer\u00eda.<\/strong>  me cas\u00e9 acept\u00e9 que la vida me arrebatara a mi marido padre de mis dos primeros hijos.  Es posible que el amor de los que me han querido me ayudaron a pensar que somos buenos y capaces de hacer personas buenas de nosotros. Que los cari\u00f1os que nos dan cuando se van al trabajo como lo hacia mamita Teresa es ejemplo a seguir. La mam\u00e0 es la que da reglas de vida en consejos, la que te dice ponte la pijama y vete a dormir, la que te cuenta una historia de las gentes de antes cuando ya estas en la cama. Quiz\u00e1s la mam\u00e0 es la mujer que llora en silencio cuando no sabe que dar de comer el dia que sigue  pero se las arregla  riendo a toda voz para que no te des cuenta de sus penas, as\u00ed era mamita Teresa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sabes Julio <\/strong><strong>Martin <\/strong><strong>que <\/strong><strong>tu eres mi hermanito <\/strong><strong>sabes que recuerdo <\/strong><strong>el <\/strong><strong>d\u00eda en <\/strong><strong>que vi llegar en los <\/strong><strong>brazos de mi mam\u00e1. Ven\u00edan de la maternidad del hospital y me dijeron a m\u00ed que fue la cig\u00fce\u00f1a quien lo dej\u00f3 en un lugar <\/strong><strong>con una nota que dec\u00eda \u201cPara mamita y toda <\/strong><strong>la familia  Paredes Zea.\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>desde ni\u00f1ita supe quien<\/strong><strong> es  mam\u00e1, qui\u00e9n es su madre,  y qui\u00e9n quiere  a la fuerza del secuestro apoderarse de esta maternidad. Los ni\u00f1os son un tesoro o representan un valor y es por eso que los roban, los secuestran, los explotan, los venden, los compran, los matan para vender sus \u00f3rganos vitales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El padre ausente: <\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Mucho antes de mi,  las mujeres de mi pasado ya ten\u00edan condici\u00f3n de madre sin marido, Dolores Zea, 1825, tenia un marido ausente en el registro civil y en la iglesia pues el d\u00eda del sacramento de bautizo, de Onofre ante la comunidad cristiana de Yultipeque, era declarada \u201chija natural.\u201d \u00bfD\u00f3nde estaba el padre? Onofre Ceas, 8 hijos y madre soltera; todos los hijos del mismo padre. La ausencia del padre es el indicio de ausencia de ley. Me pregunto el porqu\u00e9 Dios es masculino y no femenino, el porqu\u00e9 un hombre es hombre y el porqu\u00e9 una mujer es mujer<\/strong> <strong>son dos roles diferentes en la familia, desde el momento en que se alumbra una hoguera y alrededor del cual las familias se protegen del frio de los predadores esta hoguera es un hogar. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Si el hombre no puede llevar este rol, ya sea porque se fue a la guerra, de cacer\u00eda, por falta de car\u00e1cter, por cobarde, porque se muri\u00f3, se fue con otra, la ley no desaparece y es la madre que debe nombrarla en  ausencia de padre y es lo que hizo Dolores, Onofre, Maria Dolores,  Teresa. Esto sucedi\u00f3 en nuestra familia. Si la madre fallece, todo se desmorona; es lo que sucedi\u00f3 con Rodrigo Salguero. Y es la causa de los abandonos, los raptos las violencias. Teresa supo con sabidur\u00eda llevar la ley con la misma fuerza y amor para con sus hijos. Considero que soy hija de Teresa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hay que saludar la justeza de Teresa, que supo explicar<\/strong><strong>me<\/strong><strong> que la ley es una acci\u00f3n que persiste fuera de la condici\u00f3n de g\u00e9nero, la esencia <\/strong><strong>es la esencia <\/strong><strong>de los Paredes Zea, <\/strong><strong>es quiz\u00e1s una ley<\/strong><strong> que nos une.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuando hablo <\/strong><strong>de mi infancia <\/strong><strong>escucho con <\/strong><strong>inter\u00e9s la persona quien soy, <\/strong><strong>c<\/strong><strong>omprendo que hay un derecho maternal y un sentimiento de mam\u00e0. <\/strong><strong><\/strong><strong>Con mis hijos me he sentido mam\u00e0, <\/strong><strong>esto lo hered\u00e9 de Teresa pero <\/strong><strong><\/strong><strong>no puedo evitar decir que u<\/strong><strong>na mam\u00e1 es la que cuida, la que alimenta, la que protege, pero como mi m<\/strong><strong>adre <\/strong><strong>no era as\u00ed <\/strong><strong>p<\/strong><strong>or su condici\u00f3n de enferma, <\/strong><strong>ahora ya puedo sentir piedad ella, sufri\u00f3 mucho en la calle, en los vicios, <\/strong><strong>s\u00e9 que <\/strong><strong><\/strong><strong>una mujer sola sin amparo en la calle es una presa f\u00e1cil de los perros rabiosos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ya paso el tiempo y pude superar todo esto, aprend\u00ed a perdonar pero no a olvidar es la condici\u00f3n para vivir en paz<\/strong>. <strong>Este 27 de febreo de 2024 mi esposo y padre de mi hija. El  fallecio de cancer hoy tengo la fortaleza de mis hijos somos una familia, nuestra vida continua. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Maria Dolores la nieta<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>A lo largo de nuestra vida, hemos habitado en diversas casas, entre ellas una en la Avenida de los Pinos, cerca de la parroquia y no muy lejos de Matamoros. Sin embargo, siempre terminamos regresando a la zona 6, donde tambi\u00e9n pasamos un tiempo cerca del cine popular. En mis recuerdos, se dibuja la imagen de mi madre, quien durante las festividades sal\u00eda a vender flores. En Navidad, confeccionaba hermosas flores de pascua para el D\u00eda de las madres: monjas blancas, esas que evocan la pureza; y a finales de noviembre, en la \u00e9poca del D\u00eda de los Muertos, elaboraba coronas para honrar a los difuntos. Recuerdo que ella se aventuraba hacia la zona 18, donde se encuentran ah\u00ed por las tapias, como por el camino de Llano Largo, y all\u00ed tambi\u00e9n ofrec\u00eda sus flores.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En esos momentos, nosotros la acompa\u00f1\u00e1bamos en la venta, y un recuerdo entra\u00f1able que guardo es el de una panader\u00eda cercana que hac\u00eda unos cachitos muy ricos. Ella, con su generosidad, siempre nos compraba uno, y esos peque\u00f1os gestos se convert\u00edan en grandes alegr\u00edas en nuestras vidas. As\u00ed era mi madre, una mujer de esfuerzo y dedicaci\u00f3n, que siempre encontraba la manera de hacernos sonre\u00edr a pesar de las dificultades. Su amor por las flores y su empe\u00f1o en mantenernos unidos a trav\u00e9s de esas tradiciones nos dejaron una huella imborrable en el coraz\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Adem\u00e1s de ense\u00f1arnos a cocinar, mi madre era una figura de disciplina, lo que nos permiti\u00f3 aprender muchas habilidades, incluso Julio se volvi\u00f3 un buen cocinero gracias a sus ense\u00f1anzas. En esos a\u00f1os, tambi\u00e9n viv\u00eda con nosotros la t\u00eda Julia, quien sufri\u00f3 un accidente que le quebr\u00f3 una pierna. Sin embargo, las circunstancias de ese incidente siempre quedaron envueltas en un halo de misterio; hab\u00eda rumores de que el hombre que viv\u00eda con ella pudo haber sido el responsable de su herida. A pesar de la tristeza que nos rodeaba, esos momentos compartidos en familia, con sus luces y sombras, formaron parte de nuestra historia y nos ense\u00f1aron a enfrentar la vida con valent\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Julio, a la tierna edad de cinco a\u00f1os, asum\u00eda la responsabilidad de cuidar a su t\u00eda, la Julia, convirti\u00e9ndose en un peque\u00f1o pilar del hogar. Con una dedicaci\u00f3n, se encargaba de la cocina, asegur\u00e1ndose de que todo estuviera listo para cuando lleg\u00e1bamos a la hora de la comida. En una ocasi\u00f3n, con la curiosidad como la que tienen los patojos, le pregunt\u00e9 a mi madre sobre el origen de mi nombre. Ella me revel\u00f3 que era un homenaje a su madre, mi abuelita Maria Dolores, y que los apellidos que llevo, Paredes Zea, tambi\u00e9n pertenec\u00edan a ella, una herencia que me une a mis ra\u00edces familiares y a todos ustedes.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mi madre siempre encontraba la manera de ganarse la vida, siempre mostrando una creatividad en la fabricaci\u00f3n de flores y otras cosas. Recuerdo c\u00f3mo reciclaba los rollos de cart\u00f3n del papel higi\u00e9nico y las latas de jugo, transform\u00e1ndolos en macetitas de hermosas flores que vend\u00eda con orgullo. Juntos, con mi hermano, recog\u00edamos el papel plateado de las cajitas de cigarrillos, que ella utilizaba para adornar los envases donde colocaba sus creaciones. A menudo, la contrataban para hacer pi\u00f1atas para cumplea\u00f1os y celebraciones de primera comuni\u00f3n, y en esos momentos, yo aprend\u00eda a cocinar a su lado, aunque el arte floral se me escapaba de las manos, un talento que no logr\u00e9 heredar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mi mam\u00e1 era cantante; su voz resonaba en cada rinc\u00f3n de la casa. Con su soprano l\u00edrico en la garganta, fue llamada a cantar en iglesias, participando en ceremonias de bodas, misas f\u00fanebres, bautizos y en novenas, llevando su fe a trav\u00e9s de la m\u00fasica. Su dedicaci\u00f3n a la religi\u00f3n cat\u00f3lica la llev\u00f3 a ser parte de momentos significativos en la vida de muchas personas, ofreciendo su voz como un consuelo y una celebraci\u00f3n. En cada nota que entonaba, se sent\u00eda el eco de su pasi\u00f3n y su devoci\u00f3n, un legado que perdura en mi memoria y en el coraz\u00f3n de quienes la escucharon.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfSaben? Nosotros tambi\u00e9n vivimos en Antigua con mi mam\u00e1; nos fuimos a vivir ah\u00ed por el trabajo de ella por un a\u00f1o. Julio se qued\u00f3 con mi t\u00eda; \u00e9l estaba estudiando y, bueno, pasaron tantas cosas en esa \u00e9poca. Blanca Lidia tuvo una nenita; mamita se la llev\u00f3 a vivir con nosotros, pero falleci\u00f3 ah\u00ed en Antigua y ah\u00ed la enterramos. Por todas esas cosas, al terminar su contrato, regresamos a la capital; ya no quiso estar lejos de sus hijos, fue un tiempo tan sacrificado. Mi mam\u00e1 ten\u00eda su car\u00e1cter, pero me sorprendi\u00f3 un d\u00eda cuando me dice que en cocina yo cocinaba mejor que ella, y agreg\u00f3 que mi manera de cocinar ten\u00eda un toque especial como el de la mam\u00e1 de ella, Mar\u00eda Dolores, la abuela.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Me acuerdo que cuando estudiaba, llegando a casa me pon\u00eda a hacer el almuerzo; ella se sentaba en la cama o en una silla y hasta las tres de la ma\u00f1ana haciendo su trabajo de florista.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un pasado simple Los apellidos nacieron en China hace unos 5000 a\u00f1os, floreciendo en Europa durante la Edad Media, en este periodo, comenzaron a simbolizar la propiedad privada y la identidad de los individuos. 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