{"id":388,"date":"2024-11-07T17:17:56","date_gmt":"2024-11-07T16:17:56","guid":{"rendered":"https:\/\/luis-paraiso.art\/?p=388"},"modified":"2025-03-12T19:26:27","modified_gmt":"2025-03-12T18:26:27","slug":"willy-menz-un-pintor-quetzalteco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luis-paraiso.art\/?p=388","title":{"rendered":"Willy Menz un pintor quetzalteco:"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3414775-willy-menz-um-1910-1t7a-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-389\" style=\"width:474px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3414775-willy-menz-um-1910-1t7a-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3414775-willy-menz-um-1910-1t7a-300x169.jpg 300w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3414775-willy-menz-um-1910-1t7a-768x432.jpg 768w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3414775-willy-menz-um-1910-1t7a-800x450.jpg 800w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3414775-willy-menz-um-1910-1t7a.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>A lo largo de los a\u00f1os, he emprendido un viaje en busca de un pasado marcado por el exilio. Tuve la fortuna de conocer a gentes cuyas obras, moldeadas por su condici\u00f3n de expatriados, resonaban con el eco de la partida y el apego a los valores de una vida que dejaron atr\u00e1s. Esta experiencia se manifestaba como un desgarro del destino, que a menudo se infiltraba de manera clandestina en las creaciones de los artistas o en las actitudes de las personas. Siento que cuando las palabras escasean, la mente desborda los lenguajes permitiendo que se revelen las alegr\u00edas, las penas y las nostalgias en todo lo que hacemos. Es posible que esa reflexi\u00f3n me ha llevado a encuentros significativos entre tantos puedo mencionar a Willy Menz.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Eran los a\u00f1os 1860, este contexto de la emigraci\u00f3n, se revela una etapa espec\u00edfica del desarrollo econ\u00f3mico y demogr\u00e1fico para los europeos que intentan la aventura en Am\u00e9rica . Europa, envuelta en la efervescencia de la revoluci\u00f3n industrial, experimenta la prosperidad que distribuye de manera desigual los beneficios. La agricultura se transforma, la propiedad de la tierra es un factor de esta inmigraci\u00f3n masiva, pues el continente atraviesa la dificultad de no poder compartirla y no es posible para un campesino de ascender en la escala social. Esto, lleva a innumerables almas a dejar atr\u00e1s sus tierras, a causa de las malas cosechas, de la pobreza, de explosi\u00f3n demogr\u00e1fica y que las industrias urbanas no alcanzan el nivel necesario para acoger a estos nuevos buscadores de oportunidades, el proletariado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las guerras de Bismarck, la sombra de la represi\u00f3n, la discriminaci\u00f3n pol\u00edtica y religiosa, en otros territorios de Europa, han dejado una huella profunda en el alma de estas gentes. La russificaci\u00f3n, un intento de homogeneizar culturas, se suma a la pobreza y la violencia que asolan a muchos rincones del continente, convirti\u00e9ndose en el motor que impulsa a miles de migrantes a buscar un nuevo destino. En este contexto, la b\u00fasqueda de una vida mejor se convierte en un viaje compartido, donde las esperanzas y los sue\u00f1os se entrelazan en una traves\u00eda hacia el el nuevo mundo, un camino que muchos emprenden con la firme determinaci\u00f3n de escapar de las penurias que los ahogan.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La revoluci\u00f3n industrial inventa el motor a vapor y la aplicaci\u00f3n en los barcos que pasan se ser impulsados por el viento a h\u00e9lices sumergidas lo que transforma la experiencia de la migraci\u00f3n, acortando el tiempo del viaje y facilitando el intercambio de bienes entre continentes. Estos barcos, que surcan los oc\u00e9anos, no solo traen consigo materias primas de Am\u00e9rica, sino que tambi\u00e9n regresan cargados de historias de vida, de anhelos y de sacrificios. Sin embargo, el viaje no est\u00e1 exento de peligros; se estima que un 15% de los migrantes no logra alcanzar su destino, dejando tras de s\u00ed un rastro de dolor y p\u00e9rdida. Alemania, con sus puertos de salida como Bremen y Hamburgo, se convierte en el punto de partida de esta odisea, donde la esperanza y la incertidumbre se entrelazan en cada paso que dan aquellos que se aventuran a dejar atr\u00e1s su hogar. A partir de 1815 a 1930 Europa pierde mas de 60 millones de personas en este sue\u00f1o americano.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bremen, desde los albores del siglo XVIII, ha sido un faro comercial que conecta a Europa con Am\u00e9rica, un lugar donde el aroma del caf\u00e9 y del t\u00e9 se entrelazan con las paques de de algod\u00f3n en un baile de comercio y cultura. En 1673, se estableci\u00f3 la primera casa del caf\u00e9 en los territorios de habla alemana, en este lugar. Un acontecimiento que marc\u00f3 un hito en la historia del comercio y que simboliza la llegada de nuevas influencias y sabores. Este intercambio no solo ha enriquecido la econom\u00eda, sino que tambi\u00e9n ha tejido una red de relaciones humanas que trascienden fronteras, uniendo a personas de diferentes or\u00edgenes en un mismo deseo de prosperidad y libertad.<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"802\" height=\"525\" src=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/xe-1.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-390\" style=\"width:256px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/xe-1.webp 802w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/xe-1-300x196.webp 300w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/xe-1-768x503.webp 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 802px) 100vw, 802px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>Fue en este ciudad llamada Bremen que tuve noticias de este quetzalteco, Willy Menz. Yo estaba en busca de mi destino, andaba con este s\u00edndrome del desterrado, el de peregrinar de un lado para otro. Siempre hab\u00eda so\u00f1ado con \u201cEl mar del norte\u201d no se porque este nombre hab\u00eda sonado siempre en mi memoria como un acufeno desde el primer d\u00eda que lo escuch\u00e9. Entre uno de esos d\u00edas de vacaciones de noviembre de 1985 con la complicidad de mi esposa Bernadette, mi hijo Zipacna y un conejo que se llamaba Josein salimos para unir mi pasado de guatemalteco y El mar del norte.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Vaya que mi sue\u00f1o tenia raz\u00f3n. Unos 1600 kil\u00f3metros de Cannes a Bremen atravesando Holanda por el Afsluitdijk en camping car. Todas las bellezas del planeta son incomparables y todas provocan sentimientos que se van desgranando con los a\u00f1os que pasan y el sabor del recuerdo es mas azucarado, ver plantaciones de ma\u00edz al borde del mar, ver trigales mojarse por un vaiv\u00e9n de las olas. Es magnifico el camino en direcci\u00f3n de Bremen pasando por El Mar del Norte.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>M<\/strong><strong>e recuerdo que caminamos por el borde del rio Weser a Bremen por un barrio de calles adoquinadas, casas de techos punt<\/strong><strong>ia<\/strong><strong>gudos, <\/strong><strong>con ventanas en todos los muros posibles. Fue por una de esas calles en una galer\u00eda de pintura que divis\u00e9 un cuadro <\/strong><strong>de<\/strong><strong> un <\/strong><strong>peque\u00f1o <\/strong><strong>puerto <\/strong><strong>de pescadores<\/strong><strong>,<\/strong><strong>con <\/strong><strong>unos <\/strong><strong>velero<\/strong><strong>s, <\/strong><strong>era<\/strong><strong> una playa, <\/strong><strong>extra\u00f1amente sin <\/strong><strong>personas y abajo del cuadro una informaci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"686\" height=\"902\" src=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W8.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-391\" style=\"width:342px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W8.png 686w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W8-228x300.png 228w\" sizes=\"auto, (max-width: 686px) 100vw, 686px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>                     \u201c <strong>Zu Willy Menz (16.01.1890 Quetzaltenango (Guatemala) \u2013 10.02.1969 Bremen)\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>As\u00ed fue come encontr\u00e9 a Willy Menz, <\/strong><strong>indagando sobre el de porque naci\u00f3 en Quetzaltenango. <\/strong><strong>S<\/strong><strong>upe que:  <\/strong><strong>Su padre se llamaba, <\/strong><strong>Wilhelm Augusto Gottlieb Menz de profesion carpintero <\/strong><strong>y q<\/strong><strong>ue <\/strong><strong>fallec<\/strong><strong>i\u00f3 en <\/strong><strong>1923<\/strong><strong> <\/strong><strong>que su madre se llamaba <\/strong><strong>Anna Lovise Krebs <\/strong><strong>originari<\/strong><strong>os <\/strong><strong>de la ciudad de <\/strong><strong>Celle Alemania. Wilhelm Augusto Gottlieb <\/strong><strong>llego<\/strong><strong> a Guatemala en 1883 <\/strong><strong>de <\/strong><strong>profesi\u00f3n<\/strong><strong> comerciante que <\/strong><strong>ya <\/strong><strong>estando bien establecido en la Colonia alemana de Quetzaltenango <\/strong><strong>hizo venir <\/strong><strong>1889<\/strong><strong> <\/strong><strong>quien fue <\/strong><strong>su esposa y madre de Willy Menz <\/strong><strong>Anna Lovise Karnstedt <\/strong><strong>Rediguer<\/strong><strong> nacida en Nordhausen, <\/strong><strong>hija de Juan christobal Federico Karnstedt <\/strong><strong>propietario de carruajes y de <\/strong><strong>arn\u00e9s <\/strong><strong>de alquiler para caballos <\/strong><strong>y <\/strong><strong>de <\/strong><strong>Federica Luisa Rediguer <\/strong><strong>originarios de <\/strong><strong>Nordhausen.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La mayor\u00eda de los colonos que se aventuraron a nuevas tierras eran j\u00f3venes de entre 16 y 2<\/strong><strong>5<\/strong><strong> a\u00f1os, solteros y llenos de sue\u00f1os. <\/strong><strong>Desde<\/strong><strong> el siglo XVI, la presencia femenina en las colonias espa\u00f1olas era escasa, ya que las mujeres no superaban el 30% del total de inmigrantes. En el siglo XVII, m\u00e1s de tres cuartas partes de los siervos que dejaron Inglaterra eran hombres o ni\u00f1os, Aunque se dice que los colonos brit\u00e1nicos llegaron a las Am\u00e9ricas en grupos familiares, la realidad era que los hombres dominaban casi todas las corrientes migratorias, dejando a las mujeres en un papel secundario en esta traves\u00eda hacia lo desconocido.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El \u00e9xito en sus nuevas vidas permiti\u00f3 a algunos emigrantes regresar temporalmente a sus hogares, donde pod\u00edan reencontrarse con sus familias y su tierra natal. As\u00ed, muchos hombres solteros emprend\u00edan el viaje de regreso a sus pa\u00edses de origen en busca de una compa\u00f1era <\/strong><strong>que quisiera <\/strong><strong><\/strong><strong>compartir esta ventura del destierro<\/strong><strong>, mientras que otros optaban por la v\u00eda epistolar, encontrando su pareja a trav\u00e9s de cartas, uniendo corazones a la distancia en un tiempo donde el amor pod\u00eda florecer incluso sin el roce f\u00edsico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es posible que esto haya sucedido con el encuentro de la Familia Menz o quiz\u00e1s siendo oriundos de la misma regi\u00f3n alemana los padres haya<\/strong><strong>n hecho un <\/strong><strong>arreglo entre las familias. <\/strong><strong>D<\/strong><strong>ebido a esto la se\u00f1orita <\/strong><strong>Anna Lovise Karnstedt <\/strong><strong>viaja a Guatemala con un <\/strong><strong>documento escrito de las propias manos de su madre <\/strong><strong><\/strong><strong>donde acordaba el permiso a su hija de contraer matrimonio <\/strong><strong><\/strong><strong>con su novio el se\u00f1or Menz. La se\u00f1orita <\/strong><strong>Lovise Karnstedt<\/strong><strong> era hu\u00e9rfana de padre la <\/strong><strong>responsabilidad reca\u00eda en la <\/strong><strong>madre viuda pod\u00eda firmar el documento.<\/strong><strong> *<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El 16 de enero de 1<\/strong><strong>8<\/strong><strong>90 nace Willy <\/strong><strong>Menz <\/strong><strong>en Quetzaltenango. En 1892. <\/strong><strong>L<\/strong><strong>a familia regresa a <\/strong><strong>Bremen despu\u00e9s <\/strong><strong>la <\/strong><strong>empresa <\/strong><strong>familiar <\/strong><strong>fuera da\u00f1ada por <\/strong><strong>el <\/strong><strong>terremoto<\/strong><strong> de San Perfecto<\/strong><strong>.<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"654\" src=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W4-1024x654.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-392\" style=\"width:294px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W4-1024x654.png 1024w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W4-300x192.png 300w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W4-768x491.png 768w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W4.png 1141w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>Una cat\u00e1strofe para Guatemala <\/strong><strong>donde murieron por causa directa <\/strong><strong>algunos miles de <\/strong><strong>personas. El inicio de la decadencia de Estrada Cabrera. <\/strong><strong>Los ingleses presionan al presidente por las <\/strong><strong>deudas de Reyna Barrios, la oligarqu\u00eda se disputa el poder haciendo creer al pueblo guatemalteco que es una \u201crevoluci\u00f3n\u201d <\/strong><strong>la busca d<\/strong><strong>el poder <\/strong><strong>aunque el verdadero <\/strong><strong>objeto de esta pele<\/strong><strong>a <\/strong><strong>era <\/strong><strong>por <\/strong><strong>las ganancias que <\/strong><strong>este<\/strong><strong> procur<\/strong><strong>a<\/strong><strong>. <\/strong><strong>Fue asta 1944 con la \u201cJunta revolucionaria\u201d que se puede hablar de cambio. Era el final de la 2da guerra mundial <\/strong><strong>modificar <\/strong><strong>la forma de <\/strong><strong>poder<\/strong><strong> era ineluctable.<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"677\" src=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W6-1024x677.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-393\" style=\"width:276px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W6-1024x677.png 1024w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W6-300x198.png 300w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W6-768x508.png 768w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W6.png 1071w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>El 4 de agosto de 1902 nace su hermana <\/strong><strong><\/strong><strong>Ilse Anna Men<\/strong><strong>z <\/strong><strong>quien <\/strong><strong>fue <\/strong><strong>bautizada el 5 de julio de <\/strong><strong>1903 <\/strong><strong>a <\/strong><strong>Bremen.<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"645\" src=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W7-1024x645.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-394\" style=\"width:315px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W7-1024x645.png 1024w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W7-300x189.png 300w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W7-768x484.png 768w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W7.png 1044w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>De <\/strong><strong>1905 <\/strong><strong>a 1910 <\/strong><strong>asiste a la escuela de artes aplicadas de Bremen 1908 <\/strong><strong>se interesa a la <\/strong><strong>litograf\u00eda en <\/strong><strong>en los talleres de <\/strong><strong>Casten &amp; Suling (Bremen); miembro del movimiento de\u00a0\u00bbLas aves migratoria.<\/strong>\u00ab\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>E<\/strong><strong>studi<\/strong><strong>a<\/strong><strong> en la Academia Real de Artes Gr\u00e1ficas y de la Industria del Libro de Leipzig, <\/strong><strong>seguidamente<\/strong><strong>, fue alumno del maestro Franz Hein, <\/strong><strong>hizo <\/strong><strong>estudios de pintura en Rautendorf, Pub<\/strong><strong>lico\u2019 <\/strong><strong>una serie de dibujos <\/strong><strong>a la <\/strong><strong>pluma \u201c vistas <\/strong><strong>del <\/strong><strong>viejo Bremen\u201d v<\/strong><strong>iajo varias veces a<\/strong><strong> Worpswede.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>1911 <\/strong><strong>a 1915 <\/strong><strong>despu\u00e9s de terminar sus estudios, Menz regres\u00f3 a Bremen donde  fund\u00f3 el taller gr\u00e1fico y la escuela de pintura \u00abMenz &amp; Praeger\u00bb en la catedral de Bremen; con Adolph Praeger, <\/strong><strong>paso a ser <\/strong><strong>profesor a tiempo parcial en la Escuela de Artes Aplicadas de Bremen <\/strong><strong>y <\/strong><strong>contrajo <\/strong><strong>matrimonio en 1916 con Marie Gundersen.<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"446\" height=\"736\" src=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-395\" style=\"width:283px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W2.png 446w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/W2-182x300.png 182w\" sizes=\"auto, (max-width: 446px) 100vw, 446px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>A<\/strong><strong> partir de 1917 <\/strong><strong>a 1929 <\/strong><strong><\/strong><strong>paso a ser profesor a <\/strong><strong>tiempo completo en la escuela de artes y oficios, <\/strong><strong>fue <\/strong><strong>nombrado profesor principal en la Escuela nacional de artes aplicadas en Wandrahm <\/strong><strong>y <\/strong><strong><\/strong><strong>trabaja para el peri\u00f3dico <\/strong><strong>\u00abDiario de Lofot\u00bb (Sch\u00fcnemann-Verlag; Bremen)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El 7 de abril de 1931, su vida da un giro significativo al ser nombrado profesor, un t\u00edtulo que le permite continuar su pasi\u00f3n por la pintura en Dinamarca. En 1933, su b\u00fasqueda de inspiraci\u00f3n lo lleva a la vibrante ciudad de Hamburgo, donde el arte y la cultura se entrelazan en cada rinc\u00f3n. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, en 1934, da un paso audaz al fundar la Escuela de Arte N\u00f3rdica, un refugio para aquellos que comparten su amor por la creaci\u00f3n. Sin embargo, la sombra del r\u00e9gimen nazi se cierne sobre su vida, oblig\u00e1ndolo a <\/strong><strong>jubilarse<\/strong><strong> a los 44 a\u00f1os. Con un coraz\u00f3n apesadumbrado, Menz expresa su dolor y desacuerdo con el regimen diciendo : \u00abMe duele demasiado levantar la mano derecha para saludar\u00bb, una frase que resuena con la angustia de un artista en un mundo que no comprende.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>A pesar de la opresi\u00f3n que lo rodea, Menz encuentra consuelo en la comunidad de Bremen, donde los comerciantes lo valoran y apoyan, adquiriendo sus obras y permiti\u00e9ndole sobrevivir a los estragos de la guerra. <\/strong><strong>T<\/strong><strong>ras los devastadores bombardeos que asolan Bremen, su alma creativa se manifiesta en dibujos que capturan la desolaci\u00f3n de su entorno. <\/strong><strong>Despu\u00e9s de una estancia <\/strong><strong>a Neddenaverbergen, <\/strong><strong>regresa a <\/strong><strong>su ciudad nat<\/strong><strong>al <\/strong><strong>en 1946. Ese mismo a\u00f1o, su talento es reconocido al ser nombrado director de la clase de dise\u00f1o gr\u00e1fico en la \u00abStaatliche Kunstschule Bremen\u00bb, y en <\/strong><strong>en seguida <\/strong><strong>asume el cargo de director. En 1949, su pincel da vida a una monumental obra titulada \u00abV<\/strong><strong>isi\u00f3n sobre<\/strong><strong> Bremen\u00bb <\/strong><strong>dedicada a<\/strong><strong>l ayuntamiento, un homenaje a su amada ciudad. Finalmente, en 1952, decide de jubilarse libremente <\/strong><strong>, dejando un legado imborrable en el mundo del arte.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>A lo  largo de su vida, Menz se embarc\u00f3 en innumerables traves\u00edas que lo llevaron a explorar los rincones m\u00e1s lejanos del mundo, desde las tierras fr\u00edas de Noruega y Dinamarca hasta el vibrante calor de Espa\u00f1a, pasando por los vastos paisajes de los Estados Unidos, Polonia, Checoslovaquia y Francia. A pesar de todo que  el destino <\/strong><strong>lo llevo\u2019<\/strong><strong> al final del camino  <\/strong><strong>el 10 de febrero de 1969, en Bremen, su vida se apag\u00f3 sin que jam\u00e1s pudiera regresar a Quetzaltenango, un lugar que, a pesar de haber sido su <\/strong><strong>primer <\/strong><strong>hogar, nunca se encontr\u00f3 reflejo en sus lienzos. He tenido la fortuna de contemplar <\/strong><strong>muchas<\/strong><strong> de sus obras, pero la imagen que perdura en mi mente es la de esos veleros melanc\u00f3licos, despojados de marineros, esos barcos solitarios que navegan sin capit\u00e1n, la desolaci\u00f3n de los puertos vac\u00edos y las calles de pueblos olvidados, donde el eco del silencio se siente m\u00e1s fuerte que cualquier murmullo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mi conexi\u00f3n con Menz es profunda, como si su arte <\/strong><strong>impresionista<\/strong><strong> hablara de un sentimiento de exilio, de ser un proscrito en un mundo que avanza sin compasi\u00f3n. La vida se despliega ante nosotros como un tren que parte, un avi\u00f3n que surca los cielos o un barco que se aleja, y aunque estos medios de transporte contin\u00faan su camino, somos nosotros quienes elegimos permanecer al margen de ese regreso. En su obra, encuentro una reflexi\u00f3n sobre la soledad y la b\u00fasqueda de un lugar al que nunca se puede volver, un eco de la nostalgia que resuena en cada trazo, en cada color que se funde en el ocaso, <\/strong><strong>es posible <\/strong><strong>que el alma de Quetzaltenango <\/strong><strong>exist<\/strong><strong>a<\/strong><strong> <\/strong><strong>en el arte de Menz <\/strong><strong>pero no como una patria o como el  origen de su destino.<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"523\" height=\"835\" src=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/w1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-397\" style=\"width:264px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/w1.png 523w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/w1-188x300.png 188w\" sizes=\"auto, (max-width: 523px) 100vw, 523px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>Leyendo a Luis Cardoza tengo en memoria lo que \u00e9l escribe sobre esos soldados guatemaltecos de origen alem\u00e1n que combatieron en Europa al lado de Alemania de la misma manera que lo hicieron espa\u00f1oles, franceses, Italianos belgas cada uno con las naciones de sus padres, una deuda moral quizas de un pasado que nunca estuvo lejano. Entre estas dos palabras que expresan la misma esencia <\/strong><strong> \u201cheimat\u201d y  \u201c Tinimit\u201d no hay duda<\/strong> cada uno lleva la suya grabada en el corazon. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Luis Paraiso<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bremen 1985<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">                   Willy Menz un peintre de Quetzaltenango:<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3414775-willy-menz-um-1910-1t7a-1-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-407\" style=\"width:361px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3414775-willy-menz-um-1910-1t7a-1-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3414775-willy-menz-um-1910-1t7a-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3414775-willy-menz-um-1910-1t7a-1-768x432.jpg 768w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3414775-willy-menz-um-1910-1t7a-1-800x450.jpg 800w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3414775-willy-menz-um-1910-1t7a-1.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>Au fil des ann\u00e9es, j&rsquo;ai entrepris un voyage int\u00e9rieur, une qu\u00eate passionn\u00e9e d&rsquo;un pass\u00e9 marqu\u00e9 par l&rsquo;exil. J&rsquo;ai eu la chance inestimable de croiser des \u00e2mes dont les cr\u00e9ations, nourries par leur exp\u00e9rience d&rsquo;expatri\u00e9s, r\u00e9sonnaient avec la m\u00e9lodie de leur d\u00e9part et l&rsquo;attachement ind\u00e9fectible aux valeurs d&rsquo;une vie laiss\u00e9e derri\u00e8re. Cette exp\u00e9rience se r\u00e9v\u00e9lait comme une d\u00e9chirure du destin, s&rsquo;insinuant souvent de mani\u00e8re subtile dans les \u0153uvres des artistes ou dans les comportements des individus. Je ressens profond\u00e9ment que lorsque les mots se font rares, l&rsquo;esprit s&rsquo;\u00e9panouit en un floril\u00e8ge de langages, permettant ainsi d&rsquo;exprimer les joies, les peines et les nostalgies qui habitent chaque geste que nous posons. Peut-\u00eatre que cette r\u00e9flexion m&rsquo;a conduit \u00e0 des rencontres marquantes, parmi lesquelles se dresse le nom de Willy Menz.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dans les ann\u00e9es 1860, le contexte d&rsquo;\u00e9migration se dessine comme une p\u00e9riode charni\u00e8re dans le d\u00e9veloppement \u00e9conomique et d\u00e9mographique des Europ\u00e9ens qui osent franchir l&rsquo;Atlantique pour rejoindre l&rsquo;Am\u00e9rique. L&rsquo;Europe, alors en proie \u00e0 l&rsquo;effervescence de la r\u00e9volution industrielle, conna\u00eet une prosp\u00e9rit\u00e9 dont les fruits sont in\u00e9galement r\u00e9partis, laissant de nombreux c\u0153urs en qu\u00eate d&rsquo;un avenir meilleur. Les champs, autrefois nourriciers, subissent une transformation radicale, et la propri\u00e9t\u00e9 fonci\u00e8re devient un enjeu crucial de cette \u00e9migration massive, car le continent se heurte \u00e0 la difficult\u00e9 de partager la terre, rendant l&rsquo;ascension sociale impossible pour les paysans.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ce climat de bouleversements pousse d&rsquo;innombrables \u00e2mes \u00e0 abandonner leurs terres natales, accul\u00e9es par de mauvaises r\u00e9coltes, la pauvret\u00e9, une explosion d\u00e9mographique et des industries urbaines incapables d&rsquo;accueillir ces nouveaux chercheurs d&rsquo;opportunit\u00e9s. Le prol\u00e9tariat, en qu\u00eate de dignit\u00e9 et de reconnaissance, se voit contraint de quitter son foyer, emportant avec lui des r\u00eaves et des espoirs. Ainsi, chaque d\u00e9part devient une histoire, une m\u00e9lodie de souffrance et d&rsquo;espoir, tissant un lien ind\u00e9fectible entre ceux qui partent et ceux qui restent, entre le pass\u00e9 et l&rsquo;avenir, dans une danse \u00e9ternelle de nostalgie et de renouveau.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Les conflits orchestr\u00e9s par Bismarck, ainsi que le poids \u00e9crasant de la r\u00e9pression et des discriminations, tant sur le plan politique que religieux, ont grav\u00e9 dans le c\u0153ur des peuples europ\u00e9ens une cicatrice profonde et persistante. La russification, qui cherche \u00e0 homog\u00e9n\u00e9iser les cultures, s&rsquo;ajoute \u00e0 la mis\u00e8re et \u00e0 la brutalit\u00e9 qui ravagent de nombreuses r\u00e9gions du continent. Dans ce contexte chaotique, des milliers d&rsquo;\u00e2mes se lancent \u00e0 la recherche d&rsquo;un avenir meilleur. Chaque voyage devient alors une \u00e9pop\u00e9e collective, o\u00f9 les espoirs et les r\u00eaves s&rsquo;entrelacent, tissant un chemin vers le Nouveau Monde, un parcours que tant d&rsquo;entre eux entreprennent avec une d\u00e9termination in\u00e9branlable, d\u00e9sireux d&rsquo;\u00e9chapper aux souffrances qui les \u00e9touffent.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>L&rsquo;av\u00e8nement de la r\u00e9volution industrielle marque un tournant crucial, notamment avec l&rsquo;invention de la machine \u00e0 vapeur, qui transforme radicalement le transport maritime. Les navires, d\u00e9sormais propuls\u00e9s par des h\u00e9lices immerg\u00e9es, remplacent les voiles traditionnelles, m\u00e9tamorphosant ainsi l&rsquo;exp\u00e9rience de la migration. Ce progr\u00e8s technique abr\u00e8ge consid\u00e9rablement la dur\u00e9e des travers\u00e9es et facilite les \u00e9changes de marchandises entre les continents. Ces vaisseaux, qui parcourent les oc\u00e9ans, ne se contentent pas d&rsquo;importer des ressources d&rsquo;Am\u00e9rique, ils rapportent \u00e9galement des r\u00e9cits de vie, des aspirations et des sacrifices, t\u00e9moignant des espoirs de ceux qui osent quitter leur terre natale.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cependant, cette travers\u00e9e n&rsquo;est pas exempte de dangers, car environ 15 % des migrants ne parviennent jamais \u00e0 atteindre leur destination, laissant derri\u00e8re eux un sillage de douleur et de perte. Chaque d\u00e9part est empreint d&rsquo;une m\u00e9lancolie poignante, une s\u00e9paration d&rsquo;avec les racines, les souvenirs et les \u00eatres chers. Les vagues de l&rsquo;oc\u00e9an, \u00e0 la fois porteuses d&rsquo;espoir et de d\u00e9sespoir, deviennent le t\u00e9moin silencieux de ces \u00e2mes en qu\u00eate de renouveau. Dans cette qu\u00eate, chaque individu porte en lui une histoire, un r\u00eave, et une volont\u00e9 de b\u00e2tir un avenir, d\u00e9fiant ainsi les temp\u00eates de la vie pour embrasser l&rsquo;inconnu.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>L&rsquo;Allemagne, avec ses ports l\u00e9gendaires tels que Br\u00eame et Hambourg, se dresse majestueusement comme le point de d\u00e9part d&rsquo;une odyss\u00e9e migratoire, o\u00f9 l&rsquo;espoir et l&rsquo;incertitude s&rsquo;entrelacent \u00e0 chaque pas des intr\u00e9pides aventuriers qui osent abandonner leur terre natale. Entre 1815 et 1930, l&rsquo;Europe voit plus de 60 millions de ses habitants s&rsquo;engager dans cette qu\u00eate du r\u00eave am\u00e9ricain, un ph\u00e9nom\u00e8ne qui illustre la puissance des aspirations humaines face aux d\u00e9fis de l&rsquo;existence. Chaque d\u00e9part devient une promesse de renouveau, une occasion de r\u00e9\u00e9crire son destin, et dans ce vaste mouvement de population, se dessine le tableau d&rsquo;une \u00e9poque empreinte du d\u00e9sir ardent de libert\u00e9 et de prosp\u00e9rit\u00e9.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Br\u00eame, depuis les d\u00e9buts du XVIIIe si\u00e8cle, s&rsquo;est affirm\u00e9e comme un phare commercial reliant l&rsquo;Europe \u00e0 l&rsquo;Am\u00e9rique, un lieu o\u00f9 les fragrances du caf\u00e9, du th\u00e9 et du coton s&rsquo;entrelacent dans une danse envo\u00fbtante de commerce et de culture. En 1673, l&rsquo;\u00e9tablissement de la premi\u00e8re maison de caf\u00e9 dans les territoires germanophones a marqu\u00e9 un tournant d\u00e9cisif, r\u00e9volutionnant non seulement le paysage commercial, mais symbolisant \u00e9galement l&rsquo;arriv\u00e9e de nouvelles influences et saveurs. Cet \u00e9change culturel a non seulement enrichi l&rsquo;\u00e9conomie locale, mais a \u00e9galement tiss\u00e9 une toile de relations humaines qui transcendent les fronti\u00e8res, unissant des \u00e2mes de divers horizons dans un m\u00eame r\u00eave de prosp\u00e9rit\u00e9 et de libert\u00e9. C&rsquo;est dans cette ville vibrante qu&rsquo;a r\u00e9sonn\u00e9 le nom de Willy Menz, un quetzalteco dont l&rsquo;histoire s&rsquo;entrelace avec celle de tant d&rsquo;autres.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En qu\u00eate de mon destin, je portais en moi le sentiment d&rsquo;un exil\u00e9, ce besoin irr\u00e9sistible de parcourir le monde, de <\/strong><strong>rouler <\/strong><strong>d&rsquo;un lieu \u00e0 un autre. Depuis ma jeunesse, le nom de \u00ab\u00a0La mer du Nord\u00a0\u00bb r\u00e9sonnait en moi comme une m\u00e9lodie lointaine, un appel myst\u00e9rieux qui ne cessait de m&rsquo;intriguer. C&rsquo;est ainsi qu&rsquo;un jour de novembre 1985, accompagn\u00e9 de ma ch\u00e8re \u00e9pouse Bernadette, de notre fils Zipacna et d&rsquo;un lapin espi\u00e8gle nomm\u00e9 Josein, nous avons d\u00e9cid\u00e9 de relier mon h\u00e9ritage guat\u00e9malt\u00e8que \u00e0 cette mer tant d\u00e9sir\u00e9e. Mon r\u00eave s&rsquo;est r\u00e9v\u00e9l\u00e9 \u00eatre une r\u00e9alit\u00e9 tangible, alors que nous parcourions les 1600 kilom\u00e8tres qui s\u00e9paraient Cannes de Bremen, traversant les paysages enchanteurs des Pays-Bas, avec l&rsquo;Afsluitdijk comme toile de fond de notre aventure en camping-car.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Chaque beaut\u00e9 de notre plan\u00e8te est unique, \u00e9veillant en nous des \u00e9motions qui se d\u00e9voilent avec le temps, rendant le go\u00fbt des souvenirs encore plus doux. J&rsquo;ai \u00e9t\u00e9 \u00e9merveill\u00e9 par les champs de ma\u00efs qui bordaient la mer, par les bl\u00e9s qui se mouillaient au rythme des vagues, cr\u00e9ant une harmonie parfaite entre la terre et <\/strong><strong>la mer<\/strong><strong>. Le chemin qui nous menait \u00e0 Bremen, longeant la mer du Nord, \u00e9tait d&rsquo;une majest\u00e9 in\u00e9gal\u00e9e, chaque virage r\u00e9v\u00e9lant un nouveau tableau de la nature, une invitation \u00e0 la contemplation et \u00e0 la r\u00eaverie.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Je me rem\u00e9more avec tendresse notre promenade le long des rives du Weser \u00e0 Br\u00eame, o\u00f9 nous avons d\u00e9couvert un quartier enchanteur, avec ses ruelles pav\u00e9es et ses maisons \u00e0 toits en pente, orn\u00e9es de fen\u00eatres qui semblaient raconter des histoires. Au d\u00e9tour d&rsquo;une de ces charmantes voies, dans une galerie d&rsquo;art, mon regard fut captiv\u00e9 par une toile repr\u00e9sentant un petit port de p\u00eacheurs, o\u00f9 des voiliers dansaient doucement sur les flots. \u00c9trangement, la plage qui s&rsquo;\u00e9tendait devant moi \u00e9tait d\u00e9serte, enveloppant l&rsquo;ensemble d&rsquo;une atmosph\u00e8re de s\u00e9r\u00e9nit\u00e9 troublante, et en bas de la peinture, une inscription myst\u00e9rieuse attira mon attention, comme un secret murmur\u00e9 par les vagues.<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/WhatsApp-Image-2024-11-06-a-11.07.39_4465adf5-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-408\" style=\"width:304px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/WhatsApp-Image-2024-11-06-a-11.07.39_4465adf5-768x1024.jpg 768w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/WhatsApp-Image-2024-11-06-a-11.07.39_4465adf5-225x300.jpg 225w, https:\/\/luis-paraiso.art\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/WhatsApp-Image-2024-11-06-a-11.07.39_4465adf5.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>                    <strong>\u201c <\/strong><strong>Zu Willy Menz (16.01.1890 Quetzaltenango (Guatemala) \u2013 10.02.1969 Bremen)\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>C&rsquo;est ainsi que j&rsquo;ai crois\u00e9 le chemin de Willy Menz, en qu\u00eate des raisons qui l&rsquo;avaient vu na\u00eetre \u00e0 Quetzaltenango. Au fil de mes recherches, j&rsquo;ai d\u00e9couvert que son p\u00e8re, Wilhelm August Gottlieb Menz, \u00e9tait un charpentier dont le destin s&rsquo;est \u00e9teint en 1923. Sa m\u00e8re, quant \u00e0 elle, se nommait Anna Lovise Krebs, originaire de la ville de Celle, en Allemagne. Wilhelm Augusto Gottlieb, un commer\u00e7ant aguerri, avait fait le voyage vers le Guatemala en 1883, s&rsquo;\u00e9tablissant avec succ\u00e8s au sein de la colonie allemande de Quetzaltenango. En 1889, il fit venir celle qui allait devenir son \u00e9pouse, Anna Lovise Karnstedt Rediguer, n\u00e9e \u00e0 Nordhausen, fille de Jean Christobal Fr\u00e9d\u00e9ric Karnstedt, un propri\u00e9taire de cal\u00e8ches et de harnais, et de Federica Luisa Rediguer, \u00e9galement originaire de Nordhausen.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La plupart des colons qui s&rsquo;aventuraient vers ces nouvelles terres \u00e9taient de jeunes r\u00eaveurs, \u00e2g\u00e9s de 16 \u00e0 25 ans, souvent c\u00e9libataires, anim\u00e9s par l&rsquo;espoir d&rsquo;un avenir meilleur. Depuis le XVIe si\u00e8cle, la pr\u00e9sence f\u00e9minine dans les colonies espagnoles \u00e9tait remarquablement rare, les femmes ne repr\u00e9sentant pas plus de 30 % des immigrants. Au XVIIe si\u00e8cle, plus des trois quarts des serviteurs qui quittaient l&rsquo;Angleterre \u00e9taient des hommes ou des gar\u00e7ons. Bien que l&rsquo;on pr\u00e9tende que les colons britanniques arrivaient en familles aux Am\u00e9riques, la r\u00e9alit\u00e9 \u00e9tait que les hommes dominaient presque tous les flux migratoires, rel\u00e9guant les femmes \u00e0 un r\u00f4le secondaire dans cette aventure vers l&rsquo;inconnu, o\u00f9 l&rsquo;espoir et la d\u00e9termination se m\u00ealaient \u00e0 l&rsquo;incertitude.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Le succ\u00e8s de leur nouvelle existence permit \u00e0 certains \u00e9migrants de retourner temporairement dans leur patrie, o\u00f9 ils retrouvaient leurs familles et leurs racines. Ainsi, de nombreux hommes c\u00e9libataires entreprenaient le voyage de retour vers leur terre natale, en qu\u00eate d&rsquo;une compagne d\u00e9sireuse de partager cette aventure d&rsquo;exil. D&rsquo;autres, plus audacieux, optaient pour la voie \u00e9pistolaire, tissant des liens amoureux \u00e0 travers des lettres, unissant leurs c\u0153urs \u00e0 distance dans une \u00e9poque o\u00f9 l&rsquo;amour pouvait s&rsquo;\u00e9panouir m\u00eame <\/strong><strong>sans le contacte physique.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Il est possible que cette union ait vu le jour lors d&rsquo;une rencontre fortuite entre les membres de la famille Menz, ou peut-\u00eatre que le lien entre les parents, tous deux originaires de la m\u00eame r\u00e9gion allemande, ait favoris\u00e9 un arrangement entre les deux clans. Ainsi, Mademoiselle Anna Lovise Karnstedt s&rsquo;appr\u00eate \u00e0 quitter son pays pour le Guatemala, munie d&rsquo;un document r\u00e9dig\u00e9 par sa m\u00e8re, qui lui accorde la permission d&rsquo;\u00e9pouser son bien-aim\u00e9, Monsieur Menz. \u00c9tant orpheline de p\u00e8re, la responsabilit\u00e9 de cette d\u00e9cision repose enti\u00e8rement sur les \u00e9paules de sa m\u00e8re veuve, qui, avec amour et d\u00e9termination, signe ce pr\u00e9cieux acte.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Le 16 janvier 1890, la vie de Willy Menz commence \u00e0 Quetzaltenango, mais deux ans plus tard, la famille doit retourner \u00e0 Br\u00eame, suite aux ravages caus\u00e9s par le tremblement de terre de San Perfecto, une trag\u00e9die qui a emport\u00e9 des milliers de vies au Guatemala. Ce cataclysme marque le d\u00e9but d&rsquo;une p\u00e9riode sombre pour le pays, alors que la pression des Anglais sur le pr\u00e9sident <\/strong><strong>Estrada Cabrera<\/strong><strong> <\/strong><strong>pour les dettes contract\u00e9es par<\/strong><strong> <\/strong><strong>son predeceseur <\/strong><strong>Reyna Barrios exacerbe les tensions au sein de l&rsquo;oligarchie, qui se dispute le pouvoir tout en trompant le peuple guat\u00e9malt\u00e8que avec des promesses de \u00ab\u00a0r\u00e9volution\u00a0\u00bb. Ce n&rsquo;est qu&rsquo;en 1944, avec l&rsquo;av\u00e8nement de la \u00ab\u00a0Junte r\u00e9volutionnaire\u00a0\u00bb, que l&rsquo;on peut envisager un v\u00e9ritable changement, alors que la fin de la Seconde Guerre mondiale annonce une transformation in\u00e9luctable des structures de pouvoir.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Le 7 avril 1931, un tournant d\u00e9cisif s&rsquo;op\u00e8re dans l&rsquo;existence de cet artiste passionn\u00e9, lorsqu&rsquo;il est nomm\u00e9 professeur. Ce nouveau r\u00f4le lui offre l&rsquo;opportunit\u00e9 de nourrir son amour pour la peinture au c\u0153ur du Danemark, un pays o\u00f9 les paysages et les lumi\u00e8res semblent danser sous le pinceau des cr\u00e9ateurs. En 1933, sa qu\u00eate d&rsquo;inspiration le conduit vers la ville anim\u00e9e de Hambourg, un lieu o\u00f9 l&rsquo;art et la culture s&rsquo;entrelacent avec une intensit\u00e9 palpable, chaque coin de rue r\u00e9sonnant des \u00e9chos de la cr\u00e9ativit\u00e9. L&rsquo;ann\u00e9e suivante, en 1934, il fait preuve d&rsquo;audace en fondant l&rsquo;\u00c9cole d&rsquo;art nordique, un sanctuaire pour les \u00e2mes artistiques partageant sa passion, un lieu o\u00f9 les r\u00eaves prennent forme et o\u00f9 l&rsquo;imagination s&rsquo;\u00e9panouit.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cependant, l&rsquo;ombre mena\u00e7ante du r\u00e9gime nazi s&rsquo;\u00e9tend sur sa vie, l&rsquo;obligeant \u00e0 se retirer pr\u00e9matur\u00e9ment \u00e0 l&rsquo;\u00e2ge de 44 ans. Avec une profonde tristesse, Menz exprime son d\u00e9saccord face \u00e0 cette tyrannie en d\u00e9clarant : \u00ab \u00c7a me fait trop mal de lever la main droite pour saluer \u00bb, une phrase empreinte de douleur qui r\u00e9sonne comme un cri de d\u00e9sespoir d&rsquo;un artiste perdu dans un monde devenu \u00e9tranger. Malgr\u00e9 cette oppression, il trouve refuge dans la communaut\u00e9 chaleureuse de Br\u00eame, o\u00f9 les commer\u00e7ants, reconnaissant la valeur de son art, le soutiennent en acqu\u00e9rant ses \u0153uvres, lui permettant ainsi de traverser les temp\u00eates de la guerre.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Apr\u00e8s les bombardements d\u00e9vastateurs qui ravagent Br\u00eame, son esprit cr\u00e9atif s&rsquo;\u00e9veille \u00e0 travers des dessins poignants qui capturent la d\u00e9solation de son environnement. Apr\u00e8s un s\u00e9jour \u00e0 Neddenaverbergen, il retourne dans sa ville natale en 1946, o\u00f9 son talent est enfin reconnu. Nomm\u00e9 directeur de la classe de graphisme \u00e0 la \u00ab Staatliche Kunstschule Bremen \u00bb, il embrasse ce nouveau r\u00f4le avec passion. En 1949, son pinceau s&rsquo;anime pour donner vie \u00e0 une \u0153uvre monumentale, \u00ab Vision sur Br\u00eame \u00bb, un hommage vibrant \u00e0 sa ville bien-aim\u00e9e, avant qu&rsquo;en 1952, il ne choisisse de prendre sa retraite, laissant derri\u00e8re lui un h\u00e9ritage artistique ind\u00e9l\u00e9bile, une empreinte de beaut\u00e9 et de r\u00e9sistance<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tout au long de son existence, Menz a entrepris de multiples p\u00e9riples, s&rsquo;aventurant dans des contr\u00e9es lointaines et myst\u00e9rieuses, des paysages glac\u00e9s de la Norv\u00e8ge et du Danemark aux rivages ensoleill\u00e9s de l&rsquo;Espagne, en passant par les \u00e9tendues infinies des \u00c9tats-Unis, de la Pologne, de la Tch\u00e9coslovaquie, <\/strong><strong>de l\u2019Inde <\/strong><strong>et de la France. Pourtant, malgr\u00e9 ces explorations qui l&rsquo;ont conduit aux confins du monde, son voyage s&rsquo;est achev\u00e9 le 10 f\u00e9vrier 1969 \u00e0 Br\u00eame, laissant derri\u00e8re lui un d\u00e9sir inassouvi de retourner \u00e0 Quetzaltenango, ce lieu qui, bien qu&rsquo;ayant \u00e9t\u00e9 son premier refuge, n&rsquo;a jamais trouv\u00e9 sa place sur ses toiles. J&rsquo;ai eu le privil\u00e8ge d&rsquo;admirer plusieurs de ses cr\u00e9ations, mais l&rsquo;image qui s&rsquo;impose \u00e0 moi est celle de ces voiliers solitaires, d\u00e9pouill\u00e9s de marins, voguant sans capitaine, t\u00e9moins d&rsquo;une d\u00e9solation palpable dans des ports abandonn\u00e9s et des ruelles de villages oubli\u00e9s, o\u00f9 le silence r\u00e9sonne plus fort que le moindre murmure.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La connexion que j&rsquo;\u00e9prouve avec Menz est d&rsquo;une profondeur troublante, comme si son art impressionniste \u00e9voquait un sentiment d&rsquo;exil, une existence en marge d&rsquo;un monde qui avance sans piti\u00e9. La vie se d\u00e9roule devant nous tel un train qui s&rsquo;\u00e9loigne, un avion qui fend les cieux ou un navire qui prend le large, et bien que ces moyens de transport poursuivent leur chemin, c&rsquo;est nous qui choisissons de rester en dehors de ce retour tant esp\u00e9r\u00e9. \u00c0 travers son \u0153uvre, je d\u00e9couvre une m\u00e9ditation sur la solitude et la qu\u00eate d&rsquo;un lieu o\u00f9 il est impossible de revenir, une r\u00e9sonance de nostalgie qui s&rsquo;inscrit dans chaque coup de pinceau, dans chaque nuance qui se m\u00eale au cr\u00e9puscule.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Il est certain que l&rsquo;essence de Quetzaltenango s&rsquo;exprime \u00e0 travers l&rsquo;art de Menz, mais non pas comme une terre natale ou un point de d\u00e9part de son parcours. Au contraire, elle se manifeste tel un souffle \u00e9ph\u00e9m\u00e8re, une m\u00e9lodie d\u00e9licate qui flotte dans l&rsquo;atmosph\u00e8re, un souvenir fugace qui impr\u00e8gne ses toiles. Chaque cr\u00e9ation devient ainsi un reflet de son \u00eatre int\u00e9rieur, une qu\u00eate des \u00e9motions d&rsquo;errance et de nostalgie, o\u00f9 chaque coup de pinceau \u00e9voque une histoire, une m\u00e9moire perdue dans les m\u00e9andres du temps.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En feuilletant les \u00e9crits de Luis Cardoza, je me rem\u00e9more ses r\u00e9flexions sur ces soldats guat\u00e9malt\u00e8ques d&rsquo;origine allemande, qui ont combattu en Europe aux c\u00f4t\u00e9s de l&rsquo;Allemagne, tout comme les Espagnols, les Fran\u00e7ais et les Belges l&rsquo;ont fait avec le pays de leurs parents.  Cette connexion tiss\u00e9e entre les g\u00e9n\u00e9rations semble \u00eatre une dette morale envers un pass\u00e9 qui ne s&rsquo;est jamais vraiment \u00e9loign\u00e9. Entre les deux termes qui capturent cette m\u00eame essence, \u00ab\u00a0heimat\u00a0\u00bb et \u00ab\u00a0Tinimit\u00a0\u00bb, il n&rsquo;y a gu\u00e8re de doute : chacun d&rsquo;eux porte en lui une empreinte ind\u00e9l\u00e9bile, grav\u00e9e au plus profond de son c\u0153ur, un \u00e9cho d&rsquo;identit\u00e9 et d&rsquo;appartenance qui r\u00e9sonne \u00e0 travers les \u00e2ges.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Luis Paraiso<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bremen 1985<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><\/pre>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A lo largo de los a\u00f1os, he emprendido un viaje en busca de un pasado marcado por el exilio. Tuve la fortuna de conocer a gentes cuyas obras, moldeadas por su condici\u00f3n de expatriados, resonaban con el eco de la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-388","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-non-classe"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luis-paraiso.art\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/388","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luis-paraiso.art\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luis-paraiso.art\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luis-paraiso.art\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luis-paraiso.art\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=388"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/luis-paraiso.art\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/388\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":906,"href":"https:\/\/luis-paraiso.art\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/388\/revisions\/906"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luis-paraiso.art\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=388"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luis-paraiso.art\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=388"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luis-paraiso.art\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=388"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}